martes, 15 de septiembre de 2020

Middleditch and Schwartz

MIDDLEDITCH AND SCHWARTZ


¿Habéis visto ya Middleditch and Schwartz? Resumidamente, se trata de un especial de comedia impro lanzado en Abril de 2020 en Netflix. Creo que hasta la fecha, la única impro que hay disponible en Netflix. Ahí vamos. Interpretada por los actores Thomas Middleditch y Ben Schwartz que yo ya había visto en… espera que piense. Silicon Valley y Parks and Recreation. Os juro que percibí algo en sus interpretaciones de juego y presente que me hicieron pensar en impro. Pero ese ese otro tema.

No voy a patalear por la falta de muestras, visibilidad y en general cariño hacia la impro en la plataforma de entretenimiento más visitada. Asumo el camino escarpado y pedregoso de la impro. Voy a relacionar la marginalidad netflixoniana de ese programa con su carácter, para lo que es más exprimible el resto del artículo si habéis visto al menos uno de los tres episodios disponibles que hay hasta la fecha.

Hablo de la proximidad, sencillez y espontaneidad constantes que se respiran en cada episodio. Netflix (le asumo la responsabilidad) ha apostado por transmitir el carácter impro con una constante muestra de cercanía por parte de los dos actores. Dentro y fuera de las impros.



Abundan las fugas, las risas, la complicidad, y el enseñar el error al tiempo que aprovecharlo.

Ben encerrado en el armario, el dichoso armario que Thomas no quiere abrir. Thomas mira al público “tengo que hacerlo, ¿verdad?” “Oh, claro que sí” le responde Ben. No el personaje, sino Ben. Como si a Netflix le funcionara el hecho de mostrar las cuerdas de la marioneta, no vaya a ser que alguien piense que pretenden llegar, pero no pueden.

No me parece mal, pues paralelamente a esta constante apertura de los recovecos de la impro, defienden bien las historias, sin prisas y con cierto desapego a una “buena impro”. La trama subyace en una lenta cinta corredera, priorizando el juego frente a los avances. Eso sí, la fuga constante va en detrimento de la implicación corporal. Los personajes son siempre “Ben haciendo de” o “Thomas haciendo de”. Vemos poca transformación física, lo que a su vez es usado para mostrar nuevamente el error y soldarlo con un pequeño avance de trama (la loca clase con 10 alumnos).

Es una buena muestra abierta a público de lo que se puede lograr. No cruzaremos la frontera del público que busca risa fácil y rápida, pero podemos ponernos una impro-medallita.

martes, 1 de septiembre de 2020

Gambas Crocantes

 

 Arrancamos pre producción del nuevo podcast de impro GAMBAS CROCANTES.

En la primera temporada de este podcast tendremos invitados de la escena impro en Barcelona que nos hablarán de sus experiencias y reflexiones.

Partimos de que nadie que se dedique a la impro no le haya dado un par de vueltas a los porqués y cómos de esta manera de trabajar en escena. El milagro comunicativo es constante en la impro, así que a pocas vueltas que le des, las experiencias y conclusiones personales son dispares, variadas y siempre más profundas de lo que el lenguaje impro puede ser al público.

¡Os iremos informando del lanzamiento de las primeras Gambas Crocantes!

sábado, 15 de agosto de 2020

Será el cine quien realizará el sueño del teatro


Será el cine quien realizará el sueño del teatro

Prohibido Escribir Obras Maestras es el último libro que he leído del señor José Sanchis Sinisterra, dramaturgo y profesor del Institut del Teatre de Barcelona.



Esta frase "será el cine quien realizará el sueño del teatro", me atravesó de múltiples formas. La visión aristotélica de “mímesis”, entendiendo el teatro como una representación literal y figurativa de arquetipos de personajes y espacios, ha quedado no diría yo obsoleta, sino sencillamente oculta por la representación de realidad que hace el cine, convirtiendo el teatro en un nuevo código y abriendo infinidad de nuevas puertas. Pero yendo más lejos, si el cine pretende representar una verdad visual (con pocas excepciones) sin códigos de lectura, ¿hay algo que nos asegure que el cine no sufrirá una metamorfosis de lenguaje como hizo el teatro, y será reemplazado por otro método distinto, relegando el cine a un código propio?

Me fascina que, por ejemplo, la radio sostenga su propio reino comunicativo. Que la pintura siga en su parcela expresiva, que la danza o el cómic o los videojuegos sigan comunicando de una forma que sólo ellos pueden. Hay canales de comunicación extremadamente estrechos, pero inigualables. No obstante, no todos han sufrido una transformación de lenguaje de la forma en que lo ha hecho el teatro.

¿Qué clase de movidas le aguardan al futuro de la escena?

sábado, 1 de agosto de 2020

El poder infinito del trabajo invisible


El poder infinito del trabajo invisible


Sentencia alert:

Todo trabajo escénico, en tanto en cuanto su naturaleza, exije altos niveles de numerosas habilidades propias y grupales, y requiere de buena cantidad de recursos que involuntariamente asoman a cada momento en el escenario.

Desarrollo:

Hay un departamento oculto de control de mando en el cerebro. Un lugar donde confluye todo lo que puede resultar de ayuda en una actuación, un taller, un chiste siquiera. Ese departamento conecta todo lo que hemos vivido, cada película, cada experiencia, cada relación, trauma, libro, aventura, sentimiento, persona… Todo lo que forma parte de nosotros pasa por el departamento oculto.

Ahora situemos a nuestro improvisador en el escenario. Empieza la impro, 100 personas en el público, dos compañeros en escena. De cada acción, él reaccionará de manera más o menos presente y consciente. Pero quien nutre ese presente de recursos, es el trabajo invisible del departamento oculto. Él nunca sabrá por qué reaccionó modificando su cuerpo al del personaje de la Señora Mc Dowen, aristócrata inglesa que posee una mansión en los Hamptons. Pero en el departamento oculto, hay cantidad de trabajadores conectando y desconectando recuerdos de la señora mayor que vio en la playa cuando tenía 5 años, el vestuario que vio en Downton Abbey un día haciendo zapping, las frases dramáticas que le dijo su primera novia con 17 años, y la modulación de la voz que su antiguo compañero de impro hizo en el bolo del cumpleaños en Sabadell el pasado enero de 2016.

Todo ese trabajo existe, se nutre, crece con nosotros… De lo cual deducimos que todos nosotros disponemos de un departamento oculto de conexión de experiencias que nutre la escena. ¿Pero cómo nutrir el departamento en sí, si no podemos acceder a él?

Permeabilidad.

Permítete darte cuenta de las cosas de la vida. No lo digo en modo Paulo Coelho, lo digo en método científico. Permítete observar, reflexionar, comprender, odiar, sentir todo lo que ocurre. Pero nunca ignorar. Ir por la vida como un mono borracho es garantía de que nada caerá en el departamento oculto. Nunca accederemos a él conscientemente, pero debemos mantener sus puertas abiertas para que él acceda a nosotros.



miércoles, 15 de julio de 2020

¿Qué papel juega el humor en la impro?



¿Qué papel juega el humor en la impro?

Últimamente estoy planteando el juego del doble opening en clase. Tú, dime una frase de inicio, ahora tú, dime otra frase de inicio, y ahora tú conéctalas en una misma historia. Es divertido y desafiante. Pero ¿es inherentemente divertido por la propia vertiginosidad del reto improvisador? ¿O somos los propios improvisadores quienes activamos el interruptor del humor y convertimos el reto en algo divertido? ¿Y si en realidad no somos divertidos en escena y todo es producto de un público automatizado que quiere ver quiebros antes de tiempo?

Voy fluyendo, disculpad el proceso caótico. Defino quiebro: si acumular es inflar el globo (G. Rodolico) el quiebro es explotarlo. Cuanto más lo inflo, más potente será el quiebro. Todo humor es quiebro, pero no todo humor es acumulativo.



Si el público relaciona la impro con el stand up en el sentido del ritmo quebrado, chiste rápido y poca acumulación que requiera atención de más, ¿educamos al público en la paciencia de ver acumular la historia hasta que aprecie la grandeza de la improturgia? ¿Es siquiera garantía de que así será? ¿Aceptamos la relación mental con el quiebro del stand up y nos rendimos al humor del propio reto improvisativo en sí?

Basta de preguntas, ahora me mojo:

Contemplo la impro como una herramienta completa en cuanto a opción de formatos, implicación interpretativa, humor, dramaturgia, recursos y expresión artística en general. La impro merece que acumulemos. El quiebro mezcla todos los colores en un solo color que combina con todo, pero el público merece ver toda la paleta para apreciar la base, la procedencia y la variedad de disciplinas, esfuerzo y mérito que intervienen en una simple creación improvisada de 5 minutos de acumulación. 

Nosotros también lo merecemos.

Todo eso está genial. Pero si olvidamos el quiebro ¿Cuándo sale a escena el humor?

El humor sale en el mismo momento en que, por ejemplo, aparece la negación a escena después de habernos dogmatizado en el sagrado “no negar”. Aparece porque fluyes, porque acumulas, porque VIVES EL PRESENTE de la improvisación. Olvídate de “hacer una buena impro” (O. Galván) y el humor formará parte de la propia mezcla de propuestas, modificaciones y entramado infinito de aceptaciones. Tal como se convierte el proceso cerebral de no negar en una organicidad variable y sujeta al momento escena, el humor puede brotar espontáneamente. No es tan diferente.

De modo que el concepto interruptor del humor podría ser un planteamiento erróneo. Lo vemos en el siguiente artículo.

miércoles, 1 de julio de 2020

Comprenderlo todo


Comprenderlo todo.

Hace unos días escuché la sentenciosa frase:

La mente que lo entiende todo, se vuelve perezosa.

Me explotó en el cerebro como un petardo de sabiduría. Tanto orgullo que siente uno cuando asegura comprender en profundidad aquel final de serie que nadie ha pillado, o aquel girito argumental con el que cree estar radiografiando las intenciones del guionista… Y de repente, esa frase. Comprenderlo todo es en realidad volverse perezoso.



¿Qué mejor vehículo para no comprender, que una elaborada impro en la que nos dejamos transformar, modificar y llevar por propuestas que no conocemos previamente? En una impro no hay posibilidad de razonar lo que ocurrirá, ergo improvisar es la oposición de entenderlo todo, es forzarse a seguir adelante a pesar de no comprender. Defender sin armas, confirmar sin conocimiento. Pero siempre avanzar.

Así que lanzo aquí la otra cara de la anterior moneda:

La mente que lo improvisa todo, está siempre lúcida.

lunes, 15 de junio de 2020

¿Intelecto o emoción?


¿Intelecto o emoción?

Es que no sé. Os lo pregunto.

Osea:

Vemos una película en la que a un protagonista absolutamente desgraciado cuyo padre acaba de morir, le diagnostican cáncer, lo expulsan del país a causa de la guerra, y fusilan a su amada ante sus ojos. El impacto intelectual es el mínimo imprescindible para comprender los sucesos y su orden. El impacto emocional es máximo para que empaticemos con la situación. Nos vemos a nosotros en su lugar y comprendemos cuáles son los sentimientos.

En el drama es relativamente fácil. Quizá (en parte) por eso no existen los límites del drama. Pero sí existen los límites del humor (o quieren que existan).

En el humor improvisado, CREO, interviene una gran parte de impacto intelectual en el hecho de comprender que lo que está sucediendo en escena es improvisado. Eso es imprescindible. Si el púbico no comprende intelectualmente el lenguaje espontáneo de la impro, no entrará en gran parte del humor. Rara vez habrá drama ni empatía psicológica intensa con los personajes precisamente debido a esta comprensión, pero sí habrá emociones de humor. La risa es un sentimiento.
ERGO

¿Puede ser que la impro exija un primer impacto intelectual que lleve al posterior impacto emocional? Es una reflexión inmediata precipitada. ¿Cómo lo veis vosotros?



PD: Ojo, porque se me acaba de ocurrir que un impacto emocional en una improvisación sin pretensiones de humor, podría ser incluso más genuino que en un drama escrito en el que los actores ya saben de antemano hacia dónde van a ir sus sentimientos por mucho presente que le enchufen. ¿El presente de la impro es más puro que en el teatro, entonces?

Perdón por este desorden explosivo de ideas eh, me he dejado llevar por el presente esta tarde…