lunes, 15 de julio de 2019

Improboratorio III - Expansiones X Y Z


Improboratorio III - Expansiones X Y Z

- Profesor Strauss, este desayuno a base de recursos de género ha sido delicioso. La verdad es que es un placer pasar estos días en el Improboratorio con usted.

- Oh se lo agradezco, señor Scoffermayer. ¿Qué le parecen las vistas desde esta terraza?

- Son exquisitas. Se puede ver todo el jardín del Avance. Pero, dígame ¿a dónde llevan esas tres escaleras que hay junto a la fachada?

- Esperaba que me preguntara por ellas. Sígame, el paseo será un buen digestivo para el desayuno.

>> Las tres escaleras son tres direcciones de Expansión, señor Scoffermayer. Esto es algo propio de este Improboratorio, ninguno más de lo explicará de esta forma. Empecemos por la escalera de Expansión X.

- ¿Por qué X Professor Strauss?

- Esta es una escalera de Expansión a lo largo. No sube mucho, y nos permite ver el jardín del Avance desde otra perspectiva, desde donde podremos ver mejor los caminos del Avance, pero no más a lo lejos. Aquí, la información narrativa que se lance completará la propuesta acorde al avance de la historia. ¿Me explico?

- Póngame un ejemplo.

- Ahora mismo. “La bruja no pudo ver cómo Hansel y Gretel escapaban, porque era ciega”. Ser ciega no es un avance en sí, es una expansión que nos ayuda a comprender y definir el avance aunque luego lo dejemos atrás. Como esta escalera. Es una expansión a lo largo.

- Entiendo. Creía que ese era el único tipo de expansión que existía.

- No sea usted cabestro, acompáñeme por aquí hacia la escalera de Expansión Y. Como ve, desde aquí no vemos mejor los caminos del Avance, pero vemos más flores, fuentes y jardines.

- ¿Y eso para qué sirve Professor Strauss?

- ¿Cómo que para qué sirve? Sin flores, fuentes ni belleza, un jardín de Avance no es un jardín. Es un vulgar invernadero. Y no olvide que el Improboratorio trabaja para un público. Le pongo el ejemplo. “Caperucita roja siempre llevaba una capucha de color rojo”. ¿En qué influye que su capucha sea de color rojo?

- Quizá de esta forma el lobo la vio de lejos...

- ... No me vaya usted a fastidiar la teoria. En ninguna versión del cuento se cuenta esta gilipollez que acaba de decir. Que su capucha sea roja o amarilla o color salmón no influye en los acontecimientos. Es una expansión a lo ancho. Información que no interviene directamente en el avance, pero que expande la historia y la hace apetecible.

- Me está usted abriendo un mundo de posibilidades, Profesor Strauss.

- Pues agárrese que queda una escalera. La escalera de Expansión Z.

- ¿Se refiere a esta escalera en espiral? Da vértigo.

- Da miedo subir porque es arriesgada, pero es la única de las escaleras desde donde podemos ver en todo su esplendor el jardín del Avance. Suba sin miedo señor Scoffermayer. Cuidado con el viento.

- ¿Para qué sirve subir a tanta altura en la terraza de Expansión?

- Para que su visión le ayude a transitar el Avance entero. Desde aquí se ve el jardín perfectamente, así que las propuestas son razones que justifican y trazan todo su camino. Por ejemplo, “saltaron las alarmas porque venía un meteorito”. El meteorito va a ser un motor de expansión que justificará toda la historia, una semilla expandida que no se convertirá en avance narrativo hasta un momento posterior, pero que servirá de motivación y mapa de caminos de lo que está por venir en los avances menores. ¿Entiende? Algunos le llaman Superobjetivo.

- Creo que esta escalera Z es fácilmente confundible con un Avance.

- Tiene usted razón. De hecho, si le soy sincero, hay escaleras que se conectan entre estas tres. Lo que hemos hecho es un recorrido demasiado simple respecto el laberinto de posibilidades de la terraza de Expansión.

- Algún día tiene que mostrarme el jardín del Avance, Profesor Strauss.

- Sí, pero hoy no es ese día Señor Scoffermayer. Lo dejaremos para una próxima edición de…

EL IMPROBORATORIO (truenos)



lunes, 1 de julio de 2019

Status, de Keith Johnstone


Status, de Keith Johnstone

Sé que es gracioso que hable pestes de los grandes “gurús” modernos de nuestra era de la impro y al mismo tiempo no deje de citar al dichoso Mr. Johnstone. Así que ahorraos el comentario.

De cinco capítulos de contenido que tiene su libro IMPRO Improvisation and The Theatre, hay uno de 44 páginas que está dedicado sólo al Status. Tengo el libro delante, no soy tan friki para sabérmelo de memoria.

Si habéis seguido las anteriores publicaciones del Improboratorio, sabréis que yo categorizo la R del PROL, las relaciones, como algo de menor trascendencia que el personaje y objetivo, ya que en mi opinión, la relación emerge de la propia comprensión de la escena en función del grado de definición de los personajes propuestos. Y creo que el status es un ingrediente básico de las relaciones.

PERO ENTONCES…

¿Por qué el señor Johnstone le dedica un capítulo entero al Status? Me preguntaba yo cándido e inocente consultando el índice del libro antes de empezarlo.

He aquí mis resultados investigatísticos en acción. Oséase, en clases:

SENTIDO LÚDICO, me decían a mi cuando estudiaba interpretación, a lo que asentía solemnemente sin entender un pijo de lo que significaba. No fue hasta diez años más tarde, leyendo al señor Johnstone y aprendiendo de mis alumnos que comprendí el sentido lúdico a través del status. ¡Un Impro combo breaker deluxe edition con 10 años de delay!

Es habitual encontrar alumnos novatos que entiendan que la impro surge de poner en juego sus propios recursos. Es habitual que sus recursos sean mostrar lo mejor de sí mismos, en vez de atreverse a explorar puertas cerradas, que aparentemente no te garantiza ninguna retribución del público. Es habitual que, en creación de personajes, el alumno sin experiencia se adhiera fácilmente a status alto o status bajo.  Y es habitual que SIEMPRE sean o sumiso o SIEMPRE dominante. ¿Por qué? ¿Miedo, quizá? Sí, lo que sea. Llamémosle miedo si así lo entendéis mejor, aunque no soy profe que guste de llamar miedo a esa sensación, teniendo en cuenta que en impro entran en juego muchas cosas parecidas al miedo y muchos tipos de miedos distintos. Llamémosle comodidad.

El sentido lúdico escénico es una llave para abrir esas puertas tras las que puedes encontrar tu yo en multitud de status de personaje en los que ni siquiera te conocías. Es entender que en escena no estas al servicio de tus apetencias, inclinaciones o puntos fuertes, sino al servicio de la escena en sí misma. Así, para alguien que tienda a proponer personajes dominantes, el sentido lúdico le ayudará a descubrirse a sí mismo aceptando el status alto de su compañero y respondiendo con un personaje sumiso. Creo que es uno de los descubrimientos que más ayudan a crear una nueva imagen de lo que significa hacer teatro a alguien sin experiencia.

Sólo advertiros que de esta forma se pueden activar las alarmas de debilidad o frustración de un improvisador novato, alejándose peligrosamente de su línea de flow. Primero hay que allanar el terreno rompiendo sus constructos asfaltados como pueden ser su timidez escénica o su ansia de ego.

No siempre es fácil, a veces sus constructos no están asfaltados sino fosilizados.O eso, o soy un mal profe.

No sé, a veces pienso que no estoy a la altura.

Nadie me quiere.

¡Gracias y hasta otra!

sábado, 15 de junio de 2019

¿Qué improvisador eres? Descúbrelo aquí


¿Qué improvisador eres? Haz el test y descúbrelo


Amigos de la impro, bienvenidos a esta sección en la que vamos a descubrir más sobre nosotros mismos. ¿Eres más de proponer? ¿Eres más de recoger? ¿Te va más la acción o la dramaturgia? Descúbrelo con nuestro test reflexivo de la impro.


1-      Starter, el paracaidista

Todos conocemos uno. Starter es el improvisador de amplia capacidad creativa, con muchas ideas y poco miedo de saltar al vacío. Suele arrancar historias lanzando el dardo sin ver la diana, y aunque es capaz de crear sus propias dianas, podría quedar atrapado en lanzamientos cortos y consecutivos cayendo en su propia trampa. Se recomienda apoyarlo a los pocos minutos de su start con un expander si no es que se trata ya de un starter-expander.

PRO: Gran ingenio e inmediatez. Puede incluir capacidad gestual.

CONTRA: Precipitación, mecha rápida. Necesita pronta alimentación.

2-      Supporter, el curandero

¿Por qué la historia se empantana cual ciénaga, si teníamos un PROL de puta madre? Lo que necesitas es un supporter. Improvisador con gran capacidad de visión global y dirección de historia. Suele recordar los títulos y premisas de la impro, y si le sumas capacidad improtúrgica expander, su poder es ilimitado. Sabrá sacrificar y sumar aliados cuando todo falle, y cuidará de la escena aunque para ello sacrifique su ego.

PRO: Humildad escénica, pensamiento práctico.

CONTRA: Timidez, duda.

3-      Leader, el equilibrista

Equilibrios narrativos y virtuosismo receptivo. El improvisador leader puede tener una gran capacidad de catalización de propuestas escénicas, llegando a conectar sucesos pasados y atando con gran precisión todos los cabos sueltos. Por ello, es el más capacitado para llevar protagonistas que sostengan la historia. Cuidado con la pérdida de fisicalidad y excesivo pensamiento, su motor mental podría recalentarse.

PRO: Intelecto prodigioso. Buena lectura de feedback de público.

CONTRA: Brillo escénico. Suciedad de diálogos y falta de dirección.

4-      Expander, el artista

¡Dejadme crear! Es la frase preferida del improvisador expander. Imaginación desbordante, principal autor de expansiones míticas y habitualmente, preferido del público. La característica expander potencia las otras tres cuando se combinan, por lo que alerta roja cuando entra en escena un leader-expander, pero todo va bien cuando entra el supporter-expander.

PRO: Decoración exquisita de las escenas en todos los sentidos. Humor.

CONTRA: Necesita leader-supporter para evitar sobrecarga de historia.


Como veis, las 4 tipologias pueden mezclarse para dar lugar a más combinaciones. Y, como siempre, la corta edad de la impro nos sugiere que aún quedan rincones ocultos en el Improboratorio donde encontrar más tipologías de improvisadores. Así que no dejéis de poneros vuestro equipo de exploración y descubrid los pasillos ocultos para, algún día, encontrar una nueva edición de:

¿Qué improvisador eres?


sábado, 1 de junio de 2019

Improboratorio II - Desde el tejado


Desde el tejado del Improboratorio


- Dios mío, Profesor Strauss. Qué miedo. Estamos a mucha altura. ¿Por qué me ha citado en el tejado del Improboratorio?

- Ah, Señor Scoffermayer. Estoy arreglando unos asuntillos de Personaje en la torre Actor. Páseme esa propuesta física, cojones.

- Vale, aquí tiene… ¿No usa usted cinturones, casco o medidas de seguridad, Profesor Strauss?

- Señor Scoffermayer no sea usted idiota, esto es el Improboratorio. Cualquier medida de seguridad va en detrimento de la pureza de la inmediatez. ¿Es que aún no lo ha entendido? Lleva ya unos cinco meses en el Improboratorio, joder.

- Supongo que tiene razón. Pero dígame, ¿Por qué me ha citado en la torre Actor?

- Es el único sitio desde donde se alcanza a ver un lugar muy especial que hay a la frontera de los dominios del Improboratorio. Mire. ¿Ve aquel valle con tres picos, y la entrada de un túnel en la falda de las montañas?

- Lo veo. Por allí discurre la carretera principal de la Interpretación. Por allí llegué yo al Improboratorio.

- Así es. Esos tres picos son los que nos separan de la gran capital del teatro, Interpretación City. El más alto es el Monte Actor. El tejado de la Torre Actor del Improboratorio se asemeja mucho a él, su estructura es la misma para inspirar el funcionamiento práctico de mis experimentos, tienen mucho en común. El Monte Actor permite a los exploradores ser conscientes de su espacio inmediato, de la ubicación escénica real, de lo que pasa a su alrededor. Páseme ahora esa propuesta de voz, demonios.

- Sí, aquí tiene. Pero Profesor Strauss, en Interpretación City me dijeron que uno se olvida de quién es cuando está en escena. ¿Significa eso que Monte Actor queda atrás cuando actuamos?

- ¿Quiere mi opinión? Eso son gilipolleces. Uno nunca se olvida de quien es, Señor Scoffermayer. ¿Acaso Hamlet llevaba micro, o vivía bajo focos? Hay una presencia escénica que depende de la mente consciente, de saber quién coño es usted en realidad. Nadie olvida lo que es su propio cerebro, es ridículo joder.

- Vale, no se moleste Profesor Strauss…

- El segundo monte en tamaño es el Monte Personaje. Ahí sí, señor Scoffermayer. Ahí olvídese de quién es usted y de quién es su abuela Fernanda. Ahí solo hay lugar para los pensamientos, decisiones, sentimientos, instintos de su puto personaje. Me importa una mierda cual haya sido su formación, allí usted se convierte en otra cosa. Eso es interpretar. La Torre Actor del Improboratorio incluye muchos elementos parecidos, también. Y esos dos montes forman parte de la jurisdicción de Interpretación City.

- Entonces… ¿El tercer monte no forma parte de la interpretación, Profesor Strauss?

- No, Señor Scoffermayer. El tercero… Es otra cosa. Ese monte es solo nuestro. Ese es el Monte Creación. En los dominios del Improboratorio no vale con ser Actor y Personaje, necesita usted dividirse de forma virtuosa y complicada en un tercer ente mental, pues lo que sucede en nuestros dominios no ha sido pactado, ensayado ni decidido previamente, como hacen esos pijos de Interpretación City. Es usted actor, personaje y creador al mismo tiempo. ¿Qué le parece?

- Complicado...

- Lo es, coño. Es jodidamente difícil. Ahá, ya está. Arreglado.

- ¿El qué?

- Había una fuga en la tubería de decencia de mi personaje y no conseguía instalarme con suficiente decoro, por eso le he citado aquí. Disculpe si he sido malhablado esta mañana, pero creo que está arreglado.

- No se preocupe, puto imbécil de los cojones.

- Ups.


miércoles, 15 de mayo de 2019

¡Pasajeros al PROL!


Con destino a la construcción narrativa perfecta. Tiene parada en las estaciones Cuerpo, Voz, Decisión, Tempo, Chiste, Mimo, Coro, Consciencia Corporal, Espacio, Recursos…

- Oh, odio cuando no es un semidirecto… Eh un momento… Quizá me convenga coger el semidirecto para llegar a la impro perfecta ya que, total, el destino es el mismo y…

     STOP

Valeee aquí hago pausa un segundo. Acabamos de arrancar y ya tenemos problemas en cabina. Conviene acotar diversas cosas acerca de este gran destino de la impro, el decálogo de la instalación, la biblia de todo buen creador improvisado, el do re mi de las historias que no hemos tenido tiempo de preparar antes de empezar. Veamos.

Personaje, Relación, Objetivo, Lugar. PROL

Sé que muchos tenéis erecciones escuchando tan solo esas siglas convenientemente ubicadas. Y aquí viene mi PERO deconstructivo. ¿Es realmente el PROL tan imprescindible como nos dicen los grandes gurús? (Aprovecho para mencionar que pocos gurús he visto yo que sigan anclados al PROL, pero pongámonos en el lugar del público y el alumno).

Diseccionémoslo (¡bisturí!):

Personaje: ¿Mi respuesta? SÍ
El personaje no solo instala el marco en el que te moverás, la máscara que te cubrirá para catalizar las imaginaciones colectivas hacia el nuevo universo que creamos en escena. Es una primera aproximación a las posibilidades de la impro. Esto es, ausencia de escenografía, vestuario, maquillajes. Responde a la pregunta ¿Quién soy? Y si la efectividad de su respuesta es certera en sus recursos interpretativos, la escena se transforma. No creo que haya una mejor aproximación a la perfección narrativa que definir QUIÉN es este señor obeso con sombrero de copa, o esta damisela de cabellos largos sentada en el alféizar, o este perro alegre y meón. Personaje ostenta el podio en cuanto a categorías de PROL.

Relación: ¿Mi respuesta? Ejem… Nope.
El big boss Keith Johnstone dedicaba uno de los primeros capítulos de su libro Improvisación y el Teatro a las relaciones. Concretamente el status. - ¿Estás diciendo que la forma en que se relacionan los personajes no es significativa, puto listillo de la impro? ¿Te crees muy postestructuralista discutiendo las bases? ¡Vete a comerte el tapper de quinoa al Starbucks, moderno!

A ver, un momento por favor. Voy a usar el reduccionismo: Si el trabajo de actor te permite crear el personaje con suficientes recursos, las relaciones emergen por si solas. Eso digo yo. El personaje debe ser lo primero que abordamos con tanta efectividad como nos sea posible, con tanta información, trasfondo, antecedentes y motivaciones como nos sea posible. La Relación con el siguiente personaje en escena brotará de ese vergel de información ella solita. Abordar la Relación sin abordar antes el Personaje no tiene sentido. BOOM.

Objetivo: ¿Mi respuesta? Oh yes mama. Sí total.
Si QUIEN SOY son las patatas, QUÉ QUIERO es el bistec. Ahí están los dos ingredientes principales. El Objetivo puede brotar mágicamente de la información de personaje, pero a diferencia de la Relación, no sin una decisión consciente (por mucho que los gurús nos enseñen los misteriosos hechizos del presente y la desvinculación de la consciente toma de decisiones bling bling magia potagia alucinad con mis sabias enseñanzas). Objetivo nos explica qué estamos contando. “Lleva esta cesta a casa de la abuela” “No abráis la puerta a nadie” “Soy el butanero y vengo a…” Etc. Objetivo rules.

Lugar: ¿Mi respuesta? Pues oiga… No.
Hiperespacio o nube, términos que yo uso para definir aquel lugar imaginario en la impro en el que se nos ha pasado por alto dibujar la mesa o las ventanas o las estalactitas de la cueva o el mástil del barco o los mandos de la nave. Y es que oigan, por mucho esfuerzo que invirtamos en dibujar un bosque o una sala de espera del dentista, los detalles nunca son una imagen real, por lo que hay un gran porcentaje que se autocompleta en las imaginaciones colectivas. No, no es que sea un vago y no quiera instalar espacios, es que… Mmm… A ver, osea… Vale igual es por vagancia, ¡por lo que sea! Lo que digo es: sin definir el lugar, personajes y objetivos pueden seguir en marcha con suficiente combustible para explicar Qué le esta pasando a Quién.

- ¡Mamáaaa! ¡Este tío esta diciendo que Relacion y Lugar no son importantes en la improoo!

- No lo mires hijo, podrías convertirte en un improvisador de mierda.

No coño, no sólo son importantes sino que son una grandísima herramienta para valorizar la impro y mostrar hasta dónde puede llegar el gran lienzo en blanco en el que trabajamos. Atmósferas, jerarquías y escenas de acción, entre otras muchas, dependen de Relación y Lugar. Mi apunte es: tanto a público como a alumno, y teniendo en cuenta el malabar mental que supone adentrarse en primera instancia en la improvisación, no le hace justicia a la impro ubicar en el mismo podio a personajes, relaciones, objetivos y lugares. Chin pom.


- Señor… Señor. Hemos llegado.

- ¿Cómo? Vaya, me he dormido. ¿Ya estamos en la construcción narrativa perfecta?

- Así es. Un momento… Me suena su cara. Usted… ¡Usted es el listillo que decía que lo del PROL estaba mal!

- No, verá. No lo ha entendido. Ha sido un sueño escrito en el que…

- ¡A por él, PROLetarios! ¡Ahorquémoslo en la plaza de la Negación!

- ¡¡Odio los meta-sueñooooos!!

miércoles, 1 de mayo de 2019

Teoría de las Viñas


Esto lo escribí como en Octubre de 2018 eh. Atentos:


Esto ha sido hoy.

En el asiento trasero de una calurosa furgoneta, a 120 km/h por la autopista A2. Salimos de un recóndito pueblo agazapado entre los riscos pedregosos de la Cuenca profunda, en el que, ante nuestros asombrados ojos, un pueblo entero aunaba esfuerzos habilitando un granero para convertirlo en teatro y guarecer así a nuestro público de la tormenta. Pues bien, volviendo de esta profética situación de trabajo en equipo y colectividad, yo poso la cansada vista en los horizontes de los Monegros. Y de vez en cuando la aridez del paisaje que veo por la ventanilla da paso a las plantaciones de vid, colocadas en estrictas líneas.

Ojo con eso.

Conoceréis ese efecto visual, ¿no? La distribución de las plantas es tan perfecta que mi ojo percibe un bonito patrón fractal, una especie de escultura matemática en el suelo al alternarse el tono verde de las viñas y el marrón de la tierra. Cierro un ojo como afinando la puntería y, en mi mente nerviosa pero abstraída, tomo una fotografía de esas líneas intentando encontrar la recta total. Ese punto cuantificable en el que la plantación y el horizonte quedan unidos por un trazo absolutamente perfecto de viñedos. Y llego pronto a una simple conclusión: es difícil de cojones. De hecho ni siquiera es comprobable sin una buena cámara y tal. Vaya chorrada.

¿Sabes cuándo cae accidentalmente el bote de pintura y de repente ves una forma perfecta dibujada en el suelo? Pues así aparece en ese momento la teoría de las viñas en mi cabeza.

El actor puede tratar de encontrar esa línea perfecta entre el horizonte y el público. Tratar de dibujarla de una manera tan precisa como aparentan las viñas a los ojos del pasajero.

El público no llega a percibir jamás esa línea perfecta. Percibe la sucesión de viña y tierra en un patrón consecutivo, y ese movimiento es la perfección, formada por pequeñas perfecciones.

El actor puede usar sus recursos escénicos para dar velocidad, formas y colores a sus campos de viñedos. Todas son variables.

El público disfruta la combinación de velocidad, forma y color.

Ala, ya está. Es eso. Osea, dentro de la furgoneta la teoría no llegó mucho más lejos. Lo que sigue es desarrollo posterior a una buena siesta, ya en casa. Pero se resume rápido:

El IMPROVISADOR no solo dibuja un patrón y velocidad a los ojos del pasajero.
También planta las viñas.

(Música épica de tráiler para que cale bien la coletilla final)


sábado, 20 de abril de 2019

Improboratorio I - Bienvenidos... AL IMPROBORATORIO (truenos)

*** 3am, Exterior noche. Llueve. Un coche se detiene ante la verja. Un hombre sale cargando una maleta.


- Bienvenido, señor Scoffermayer. Este es mi humilde laboratorio.

- Gracias por atenderme... Esto...

- Profesor Strauss. Llámeme Profesor Strauss. Espero que la lluvia de esta noche primaveral no le haya calado la maleta de viaje.

- Yo también lo espero, es una maleta nueva. Regalo de mi señora esposa Gwenedith.

- Espero que su esposa esté bien. ¿Se ha recuperado ya de su aflicción?

- Está en ello. Vaya, tiene usted un laboratorio impresionante, Profesor. ¿Para qué sirve este...?

- Procure no tocar eso si quiere seguir recordando quien es. Esto, querido señor Scoffermayer, es la palanca de imagen hipnagógica, imprescindible para empezar mis investigaciones. ¿Alguna vez, antes de una siesta a la luz del sol de media tarde, ha caído en una ensoñación en la que la mente se deja caer río abajo en el devenir de las ideas? Pues esta palanca activa estos mecanismos secretos. Pero sin control experimentado, no sirve de nada. Podría incluso resultar peligrosa. 

- Entiendo... Así que usted, Profesor Strauss, ¿qué investiga exactamente en este laboratorio?

- Oh, todo y nada, querido Scoffermayer. Investigo la investigación misma. Investigo las infinitas escaleras de caracol de la mente. De sus decisiones y sus horizontes imaginativos. De su delicado andar entre el reino del orden y el caos. ¿Ciencia? ¿Comunicación? ¿Arte? No lo sé, por eso estoy aquí. ¡Acompáñeme! 

Este es el recibidor del PROL, imbuido por supuestas sabidurías modernas que en cuestión de decenios han grabado a piedra sus normas. Deje sus zapatos en la cómoda de Personaje, péinese sus húmedos cabellos en el espejo de la Relación. Suba la escalinata del Objetivo y desde el rellano contemple el cuadro del Lugar. Se hará una idea de qué investigo en este Laboratorio, pero no se deje guiar demasiado por este recibidor reduccionista...

Una vez allí, podemos salir a la terraza de la Expansión, con unas vistas estupendas, o dar un paseo por el jardín del Avance, pero con cuidado de no perdernos. Hay zonas que reciben poco trato de mis jardineros y sólo los más valientes se atreven a caminar entre ellas, hay que saber escuchar bien los pasos.

Luego le recomiendo pasar al salón de Géneros, donde fumaremos un puro al son de un saxo noir o le mostraré mi colección de armas cuando suenen las trompetas de las almenas.

¿Ve esas torres tan altas? Las Triple Rol. La torre Actor, desde donde accedemos al tejado y arreglamos los desperfectos inmediatos. La torre Director, desde donde los arquitectos diseñan nuevas alas y estructuras del laboratorio. Y la torre Dramaturgo. Para coger buena señal. Aquí hay poca cobertura.

Pasemos al comedor, donde nos servirán un banquete de recursos con los que recuperarnos de esta visita y coger fuerzas para visitar incluso las catacumbas de la Negación. Muchos dicen que no hay que entrar, pero algo me dice que eligiendo el buen camino esa mazmorra puede resultar útil.

En fin, señor Scoffermayer. Esta es una primera aproximación a mi laboratorio, ubicado en el valle de las Artes Escénicas, bien comunicado con todas ellas y cerca de la carretera principal de la Interpretación. Yo le llamo el Improboratorio. Tenemos mucho que investigar usted y yo, esto no ha hecho nada más que empezar.

- Es fascinante, Profesor Strauss. Estoy deseando empezar. Voy a quitarme el sombrero. ¿Puedo dejarlo aquí?

- ¡¡Aqui no, la palanca de imagen hipnagógicaaaaa!!! ...¡Plátanos recubiertos de sésamo! Cuando los vaqueros acometieron trece revueltas, el conde de Miralmar III decidió contraatacar con perros. Muchos perros montados en arbustos triquiñuelos. ¡Cielos! Exclamó Vicente el caucásico. ¿Cuánto llevo dormido en la parra de la virtud eterna? Uh, muchos blancos. Le respondió una voz aglutinada. ¿Muchos blancos? ¿Mide usted el tiempo en colores? Azul, le contestó la voz. ¿Cómo ha sabido usted que la parra de la virtud resquebraja los blandengues? Me cae usted bien, ¿Cual es su nombre? Mi nombre es Frenético Vicente Caucásico III, historiador y Conde del pantano de fresa. Vive Dios que hoy descuento en Decathlon miramar mirigiri mi mi mmm nwbim coine0f2erger wiki plas sn048789 WOWWW minrin02...................